En 1996, Nike abrió su primera tienda en España en Las Rozas. Treinta años después, el lugar volvió a reunir fútbol, memoria y una de las figuras que mejor representan la historia reciente del deporte español: Fernando Torres.
El pasado 18 de septiembre estuvimos allí para acompañar a Nike en la celebración de su aniversario. Torres, vinculado a la marca desde hace más de dos décadas, se sentó a repasar una trayectoria que empezó mucho antes de los grandes estadios, los títulos y las imágenes que hoy forman parte del archivo colectivo del fútbol.
La conversación regresó a su infancia y a esos primeros pasos que, con el tiempo, parecen inevitables cuando se mira una carrera desde el final. Pero también dejó espacio para detenerse en objetos concretos. Entre ellos, las Nike Total 90, unas botas que acompañaron una etapa especialmente reconocible del fútbol de los años 2000 y que siguen ocupando un lugar propio en la memoria de quienes crecieron viendo jugar a Torres.
Las botas funcionan como una especie de cápsula temporal. Basta recuperar una silueta, un color o una campaña para volver a una época determinada, a un jugador o a un partido. En el caso de Torres, las Total 90 conectan su historia personal con una generación que encontró en el fútbol una parte importante de su identidad cultural.
Durante el encuentro, el delantero también habló de aquello que considera más importante al mirar atrás: el cariño de la afición y los valores que espera haber transmitido a quienes empiezan ahora. El esfuerzo y la superación aparecieron como aprendizajes centrales, aunque el recuerdo de la gente ocupó un lugar especialmente significativo. Una carrera puede medirse en goles y trofeos, pero su huella también se construye en la relación con quienes la han seguido.
La jornada terminó con la firma de una camiseta del Atlético de Madrid, que permanecerá en Nike Las Rozas como recuerdo del encuentro. Un gesto que une dos historias: la de un futbolista que creció hasta convertirse en uno de los grandes nombres del club y la de una tienda que lleva tres décadas formando parte del recorrido de Nike en España.
Volver al lugar donde todo empezó tiene algo de ejercicio de memoria. Para Nike, son treinta años desde aquella primera apertura; para Torres, una oportunidad de mirar atrás y recordar que, antes de convertirse en una leyenda, también hubo un niño que empezaba a jugar al fútbol.
