El Clásico es una cita marcada en rojo en el calendario de cualquier aficionado al fútbol de todo el mundo. Aprovechando el movimiento de Barcelona en un momento así, Nike decidió llevar Toma el Juego a la ciudad para convertirla en la capital del fútbol mundial por un fin de semana.

Para quien no lo conozca, Toma el Juego es la plataforma con la que Nike aprovecha para viajar las principales ciudades mundiales llevando torneos de fútbol callejero y fomentando toda esa creatividad que rodea a la cultura del fútbol.

En el Moll del Rellotge se juntaban algunos de los jugadores con mayor talento de la ciudad en una versión diferente del fútbol profesional al que estamos acostumbrados dentro de una jaula y en partidos de tres contra tres. Túneles, caños, sombreros, y todos esos recursos de calle que se han perdido en el fútbol callejero y que Nike quiere volver a poner en valor.

A unos metros de la jaula estaba The Market, un pequeño ecosistema del mercado barcelonés a escala que llevaba algunos de los spots más míticos de la escena gastronómica catalana al recinto: kebabs de Kevabrö, bocadillos de Bar Bocata, comida africana de Abarka, con esa representación de la efervescencia gastronómica por la que está pasando la ciudad.

La moda también tenía su lugar, con piezas diseñadas específicamente para la ocasión por colectivos y firmas locales y, por último, también la música: Mushkaa – barcelonista de corazón – tomó el escenario con la camiseta retro que Nike lanzó hace unas pocas semanas, Cyril Kamer hizo lo propio y Sita Abellán terminó con un DJ set.

El evento fue la antesala de la esperada victoria del FC Barcelona en el Clásico, celebrando el título de liga en la ciudad y cerrando un fin de semana en el que el fútbol ocupaba cada milímetro de la ciudad de la mano de Nike.